Después de tres fines de semana fuera -¡¡geniales!!- en casa y ¡¡con lluvia de Junio!!
El primero Asturias -¡¡gracias Adolfo y gracias Fina!!- precioso Veranes (Inviernes), Naranco; excelente el pixín del Planeta de Gijón ¡¡y los calamares!! cinco estrellas- Cambio//reducción del gobierno incluido -"más trabajo, menos sueldo".
El segundo Alcaraz, Molinicos, Benidorm, Albacete, Ruidera. Preciosos y reconfortantes paseos; acogida excelente -¡¡gracias Jorge, gracias Inés!! y ¡¡salud para los destiladores caseros de un agua ardiente excelente y las cocineras de hojuelas que hasta sin miel están buenas!!; escenas imperecederas del baile nocturno del Don Pancho, ¡¡con su vocalista y todo!!; pianista con futuro y humoristas de este tiempo -¡¡ponedles una calle o un chaflán!!; agua por doquier!!
El tercero, los hijos italianos. Verona, Julieta, paseo a las 8 de la mañana, Lamberti, castillo. Venecia, Campo di San Polo, vaporetto-Rialto, campo santa Margarita, ¡¡taxi/motora, superpijo!!, Harris bar y terraza con concierto -Usera siempre presente-, alfombra roja hasta en el ascensor!! Fragoneta, Bérgamo, hasta pronto, baci.
Hoy, compra, Wence, zafarrancho, almejas-Thermomix, estudio nuevas escapadas -¡¡¡20€ Londres!!!- siesta, ..., charla con los amigos, paseo, perrita, encargos iPad ¡¡gracias Ana!! ... ¡¡queridas rutinas!!
Fotografía: Miguel Ángel Hervás
Fotografía: Miguel Ángel Hervás
domingo, 13 de junio de 2010
martes, 8 de junio de 2010
días
Hay días en los que se aprende mucho, otros en los que no se gana el sueldo y otros que sobran, directamente. Hoy es de los primeros.
Sabía de la inteligencia y la claridad de algunas personas, pero hoy lo he comprobado. Lo he manifestado con una palmada en la espalda.
Sabía de la capacidad de sobreponerse de otras, y lo he visto con mis propios ojos. Y le he dado dos besos.
También sabía que hay pobres hombres que no pueden tener en su entorno más que aduladores y seguidistas, y he conocido sus artimañas. Mañana quizá pueda mostrarle otro modo de hacer.
Sabía de la inteligencia y la claridad de algunas personas, pero hoy lo he comprobado. Lo he manifestado con una palmada en la espalda.
Sabía de la capacidad de sobreponerse de otras, y lo he visto con mis propios ojos. Y le he dado dos besos.
También sabía que hay pobres hombres que no pueden tener en su entorno más que aduladores y seguidistas, y he conocido sus artimañas. Mañana quizá pueda mostrarle otro modo de hacer.
miércoles, 19 de mayo de 2010
la loba parda
Me invitaron a la presentación de un libro, el sexto de una colección, trabajado por profesores del instituto al que fueron mis hijos. Entre los capítulos del libro uno dedicado a estudiar el romance de la loba parda y pude con él tener la ocasión de volcer a recordar a mi padre. Él se lo sabía y nos lo recitaba y sentíamos el miedo a la loba vieja patituerta, vieja y cana; y a ser la oveja que tenían reservada los amos para el domingo de pascua, y también el cansancio y la velocidad de los perra trujillana y, finalmente, el triunfo de los buenos, la rendición de la loba y su destino fatal. Un recuerdo más a esta lista intermitente.
El libro hablaba de mayos, de los molinos del Guadiana, de la fuente agria de Puertollano; todos ellos reprodujerosn recuerdos e imágenes en mi memoria, de la fiesta, del río con agua esta primavera, del sabor a clavo de un agua metálica. Ya sabéis del valor de la lectura y su efecto en nuestros sentimientos.
Pero además hubo en la presentación la participación de una rondalla que cantaba, entre muchas otras cosas, mayos y, como es habitual en estos cantos que sirven también para rondar, se incorporaron estrofas finales en las que incorporaron a los miembros de la mesa. Mezcla de pudor y divertimento la comparación con el clavel, lo peor, la compañera en el canto, la tecnología; pero muy agradecido.
Me atreví a sumar de forma oral una breve contribución al estudio etnográfico, subtítulo del libro, recordando algunos hechos de una semana santa en, claro está, Balbacil. Lavatorio de pies al que fuimos, gracias al estropajo, con los pies más relucientes que una patena; quema del Judas, visita y oraciones al monumento y 33 credos sin volver la cabeza para ganar (?) alguna indulgencia sobre pecados no cometidos.
Un juego de recuerdos muy agradables en el marco de unos días muy complicados.
El libro hablaba de mayos, de los molinos del Guadiana, de la fuente agria de Puertollano; todos ellos reprodujerosn recuerdos e imágenes en mi memoria, de la fiesta, del río con agua esta primavera, del sabor a clavo de un agua metálica. Ya sabéis del valor de la lectura y su efecto en nuestros sentimientos.
Pero además hubo en la presentación la participación de una rondalla que cantaba, entre muchas otras cosas, mayos y, como es habitual en estos cantos que sirven también para rondar, se incorporaron estrofas finales en las que incorporaron a los miembros de la mesa. Mezcla de pudor y divertimento la comparación con el clavel, lo peor, la compañera en el canto, la tecnología; pero muy agradecido.
Me atreví a sumar de forma oral una breve contribución al estudio etnográfico, subtítulo del libro, recordando algunos hechos de una semana santa en, claro está, Balbacil. Lavatorio de pies al que fuimos, gracias al estropajo, con los pies más relucientes que una patena; quema del Judas, visita y oraciones al monumento y 33 credos sin volver la cabeza para ganar (?) alguna indulgencia sobre pecados no cometidos.
Un juego de recuerdos muy agradables en el marco de unos días muy complicados.
sábado, 15 de mayo de 2010
¿gacelas del Serengueti?
¿Es en un oscuro, aunque bien alfombrado, despacho o en una paradisíaca playa, a pie de yate, donde la familia Mercado decide que Europa no puede seguir así? que no puede seguir siendo un mal ejemplo, que no puede seguir siendo referncia del bienestar, que no puede garantizar salarios mínimos, que no puede garantizar sanidad para todos, que no puede ser que todos los niños se escolaricen, que no puede..., ¡¡que no puede seeeer!! Y además, fíjate, hay estados en los que hay un plan sistemático de subida de pensiones, de subida de salarios mínimos, de extensión y mejora de la sanidad y la educación públicas, que además quiere hacer que sus infraestructuras y su ciencia rompan con los atrasos de tiempos de ignorancia y aislamiento.
¡A por ellos!, debe ser la conclusión de esa selecta reunión de los Mercado, y se lanzan como esas familias de leones contra las manadas de gacelas, intentando cazar a las más débiles o accesibles. Pero, ¿somos gacelas o tenemos defensa?
¡¡Tenemos defensa!! pero hay condiciones: hay que sumar todos, los que pueden más y los que pueden menos, hay que demostrar que podemos sufrir pero que sabemos que lo que tenemos es referencia de bienestar, trabajosamente conseguido, con el esfuerzo, el sacrificio y la vida de muchos. Por ellos y por el futuro, vamos a desplegar inteligencia solidaridad. ¡Ah, y no dejemos gacelas en la intemperie!
¡A por ellos!, debe ser la conclusión de esa selecta reunión de los Mercado, y se lanzan como esas familias de leones contra las manadas de gacelas, intentando cazar a las más débiles o accesibles. Pero, ¿somos gacelas o tenemos defensa?
¡¡Tenemos defensa!! pero hay condiciones: hay que sumar todos, los que pueden más y los que pueden menos, hay que demostrar que podemos sufrir pero que sabemos que lo que tenemos es referencia de bienestar, trabajosamente conseguido, con el esfuerzo, el sacrificio y la vida de muchos. Por ellos y por el futuro, vamos a desplegar inteligencia solidaridad. ¡Ah, y no dejemos gacelas en la intemperie!
domingo, 9 de mayo de 2010
jarrones chinos
..."Sólo quiero transmitir a los demás la experiencia que adquirí, porque los pobres no tienen acceso a los gobernantes, los pobres no van a los cócteles, claro, y eso que no hay político que gane una elección hablando mal de ellos, puede denostar a los banqueros, a los grandes empresarios, pero a los pobres... de ninguna manera, en campaña electoral un pobre es la cosa más extraordinaria del mundo. Eso sí, una vez que el candidato gana la votación termina su mandato sin reunirse con un pobre ni una sóla vez, sólo sabe que existen por lo que lee en los periódicos, no hay interacción, no hay vínculo"
"Lo que creo es que se ha perdido autoridad política, es decir, que el poder político defienda los intereses generales frente a los intereses sectoriales parciales. Ha habido una decadencia de la autoritas, de la autoridad para ejercer la defensa de los intereses generales..."
Empiezo hoy la colección de jarrones chinos con dos ejemplares que seguro que se repetirán: Lula y Felipe.
Ya sabéis que este tipo de jarrones a veces no son bonitos pero llevan mucho trabajo dentro, mucha sabiduría acumulada y son capaces de expresar, con la claridad que permite la distancia a la inmediatez del gobierno, verdades como puños.
"Lo que creo es que se ha perdido autoridad política, es decir, que el poder político defienda los intereses generales frente a los intereses sectoriales parciales. Ha habido una decadencia de la autoritas, de la autoridad para ejercer la defensa de los intereses generales..."
Empiezo hoy la colección de jarrones chinos con dos ejemplares que seguro que se repetirán: Lula y Felipe.
Ya sabéis que este tipo de jarrones a veces no son bonitos pero llevan mucho trabajo dentro, mucha sabiduría acumulada y son capaces de expresar, con la claridad que permite la distancia a la inmediatez del gobierno, verdades como puños.
jueves, 6 de mayo de 2010
pasó abril
Ha pasado abril y ya es tiempo de retomar el escribir.
No es que no se pueda escribir en abril, es que se me ha volado.
Ha sido un mes intenso, con debate público muy intenso -agua, Garzón, la falange, Grecia,...-, tiempo de organizar planes de escapadas, de análisis/debate con los amigos no ajeno al enfado precisamente porque son amigos, de revisión presupuestaria, en fin la vida intensa; también algún paseo para repasar las jaras, las margaritas, las Tablas (tienen carteles que hablan del río Gigüela), las cigüeñas, las garcetas, los terneros y sus madres de ubres inmensas y sin descanso, también muy intenso pero placentero.
¡Ay, el agua! que hace evidentes las prioridades de algunas personas.
¡Ay, Garzón! cuantos enemigos tienes y cómo buscan el hueco para perseguirte
¡Ay, la falange! qué antigüedad
¡Ay, Grecia! resiste que no estás sóla
Sólo con amigos se puede jugar al póker y debatir de política; en el primer caso sabes que podrán ganarte algo pero no demasiado, en el segundo podrás no estar de acuerdo pero les quieres.
Pero lo mejor de abril, ¿o era ya mayo? es el paseo por el Bañuelos para recordar la naturaleza y poder hablar de todo esto con mi compañera de los últimos 38 años la próxima semana.
No es que no se pueda escribir en abril, es que se me ha volado.
Ha sido un mes intenso, con debate público muy intenso -agua, Garzón, la falange, Grecia,...-, tiempo de organizar planes de escapadas, de análisis/debate con los amigos no ajeno al enfado precisamente porque son amigos, de revisión presupuestaria, en fin la vida intensa; también algún paseo para repasar las jaras, las margaritas, las Tablas (tienen carteles que hablan del río Gigüela), las cigüeñas, las garcetas, los terneros y sus madres de ubres inmensas y sin descanso, también muy intenso pero placentero.
¡Ay, el agua! que hace evidentes las prioridades de algunas personas.
¡Ay, Garzón! cuantos enemigos tienes y cómo buscan el hueco para perseguirte
¡Ay, la falange! qué antigüedad
¡Ay, Grecia! resiste que no estás sóla
Sólo con amigos se puede jugar al póker y debatir de política; en el primer caso sabes que podrán ganarte algo pero no demasiado, en el segundo podrás no estar de acuerdo pero les quieres.
Pero lo mejor de abril, ¿o era ya mayo? es el paseo por el Bañuelos para recordar la naturaleza y poder hablar de todo esto con mi compañera de los últimos 38 años la próxima semana.
miércoles, 31 de marzo de 2010
transportín
¡qué agradable es conversar con los amigos de los buenos recuerdos de los 60!
Un 1500 con transportín. ¿El niño?, en el transportín; eso sí, sin cinturón, ni el niño, ni la madre, ni el hermano, ni el padre, ni el taxista. No había cinturones en los coches. Bueno, no sé si todo el mundo sabe lo que es un transportín. Había un modelo de 1500, de Seat 1500, el taxi por antonomasia en Madrid, que permitía desplegar un asiento pequeñito, el transportín, desde el respaldo de los asientos de delante hacia los asientos de detrás; tenía este modelo un poco más de espacio en la parte trasera lo que permitía admitir al menos un viajero más de los cuatro autorizados. Los niños, podéis imaginar, deseando ir en el tranportín. Lujo sobre lujo, ¡¡taxi y tranportín!!; pero sólo es ocasiones muy muy muy especiales, lo normal, el tranvía.
El 37, Atocha-Usera. Calle Tortosa. Horarios variados y variables. Niños dormidos en brazos y esperas largas. No había GPSs en los vehículos ni pantallas informadoras del tiempo de espera. Entonces, una cantinela conocida ¡a peseta, Usera!¡a peseta, Usera!...la camioneta; un autobús decrépito, pequeño, sin límite conocido de capacidad, ¡a peseta!, mitad de precio. Todo pirata, ¡pero sale ya! Los niños no pagan ¿no?; no ,no, pero vamos que nos vamos. Todo rápido por si vienen los municipales.
Ahora a esperar al sereno; ¡sereeenoooo!, ¡vaaaa! A ver si llega este hombre que se despiertan los chicos, ¿tienes una peseta para darle? ¡No teníamos llave del portal! Se cerraban los portales a las diez y el sereno, con funciones parapoliciales, te abría, por una propina, si llegabas después.
El tranvía llegaba allí donde no lo hacía el metro. Mucho tiempo pasó hasta que el metro cruzó el río. Mientras tranvía y metro para visitar a las tías o para ir a ver la cabalgata de reyes. Estación de Sol, el andén lleno a rebosar, ¡miedo! a caer, a las apreturas, ¡a perderte!...superado; ahora el tranvía, lleno también, apreturas, frenazo, desplazamiento general hacia adelante, superamos la posición del cobrador, ¡tía, tía que no hemos pagado!¡anda, anda, para pagar va el tranvía!
¡Vaya tarde! Los reyes existen, pero los padres ayudan, y encima ¡nos colamos en el tranvía! -fin de ciclo-
Salir del barrio era infrecuente, ya fuera en taxi, tranvía o camioneta. Pero hoy me acuerdo, aunque hace unos días no lo hice, de las visitas andando a Orcasitas con mi padre, cruzando trigales verdes, pelando espigas de trigo para comer unos granos tiernos y para ocupar el tiempo.
¡¡Me alegra superar ya la docena de recuerdos del corto tiempo con mi padre!!
Un 1500 con transportín. ¿El niño?, en el transportín; eso sí, sin cinturón, ni el niño, ni la madre, ni el hermano, ni el padre, ni el taxista. No había cinturones en los coches. Bueno, no sé si todo el mundo sabe lo que es un transportín. Había un modelo de 1500, de Seat 1500, el taxi por antonomasia en Madrid, que permitía desplegar un asiento pequeñito, el transportín, desde el respaldo de los asientos de delante hacia los asientos de detrás; tenía este modelo un poco más de espacio en la parte trasera lo que permitía admitir al menos un viajero más de los cuatro autorizados. Los niños, podéis imaginar, deseando ir en el tranportín. Lujo sobre lujo, ¡¡taxi y tranportín!!; pero sólo es ocasiones muy muy muy especiales, lo normal, el tranvía.
El 37, Atocha-Usera. Calle Tortosa. Horarios variados y variables. Niños dormidos en brazos y esperas largas. No había GPSs en los vehículos ni pantallas informadoras del tiempo de espera. Entonces, una cantinela conocida ¡a peseta, Usera!¡a peseta, Usera!...la camioneta; un autobús decrépito, pequeño, sin límite conocido de capacidad, ¡a peseta!, mitad de precio. Todo pirata, ¡pero sale ya! Los niños no pagan ¿no?; no ,no, pero vamos que nos vamos. Todo rápido por si vienen los municipales.
Ahora a esperar al sereno; ¡sereeenoooo!, ¡vaaaa! A ver si llega este hombre que se despiertan los chicos, ¿tienes una peseta para darle? ¡No teníamos llave del portal! Se cerraban los portales a las diez y el sereno, con funciones parapoliciales, te abría, por una propina, si llegabas después.
El tranvía llegaba allí donde no lo hacía el metro. Mucho tiempo pasó hasta que el metro cruzó el río. Mientras tranvía y metro para visitar a las tías o para ir a ver la cabalgata de reyes. Estación de Sol, el andén lleno a rebosar, ¡miedo! a caer, a las apreturas, ¡a perderte!...superado; ahora el tranvía, lleno también, apreturas, frenazo, desplazamiento general hacia adelante, superamos la posición del cobrador, ¡tía, tía que no hemos pagado!¡anda, anda, para pagar va el tranvía!
¡Vaya tarde! Los reyes existen, pero los padres ayudan, y encima ¡nos colamos en el tranvía! -fin de ciclo-
Salir del barrio era infrecuente, ya fuera en taxi, tranvía o camioneta. Pero hoy me acuerdo, aunque hace unos días no lo hice, de las visitas andando a Orcasitas con mi padre, cruzando trigales verdes, pelando espigas de trigo para comer unos granos tiernos y para ocupar el tiempo.
¡¡Me alegra superar ya la docena de recuerdos del corto tiempo con mi padre!!
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