Fotografía: Miguel Ángel Hervás

Fotografía: Miguel Ángel Hervás

domingo, 27 de febrero de 2011

traductores

He tomado prestada esta entrada de un joven traductor. Es un editorial de una revista italiana.

Sobre las crisis del mediterráneo
Hay un país en el Mediterráneo con una historia milenaria. Hoy, su economía está en crisis. La corrupción mina sus instituciones. La criminalidad cada vez es mayor. Los jóvenes no tienen futuro y muchos están obligados a salir del país para buscar un trabajo. Las mujeres quedan relegadas a los márgenes de la sociedad. El poder lo ostenta un hombre anciano, probablemente enfermo. Riquísimo. Trata el país como si le perteneciera. Está obsesionado por el aspecto físico. Cuando habla se convierte en un esperpento. Controla todos los medios informativos. A su alrededor solo hay colaboradores que no osan criticarle. Le gusta ir a la televisión y rodearse de mujeres guapas. Es amigo de dictadores de medio mundo. No tiene ninguna intención de dejar su puesto. Sus hijos están listos para ocupar su lugar. El único modo para echar a Gadaffi es una revolución.



¡A que sorprende la última frase!

agua

Ayer, aprovechando el anticipo de primavera que hoy echo de menos, fuimos a ver agua.
Peñarroya (Argamasilla + La Solana)y Ruidera. ¡qué maravilla! y ¡qué riqueza! (hay fotos) Es maravilloso que en la Mancha central, en la cuenca del Guadiana, se concentre esa cantidad de agua rodeada de tierras de labor, -¡la Mancha húmeda ha sido siempre! me decía mi amigo, buen conocedor del terreno- Y también cuanta riqueza natural, riqueza para la vista, para el espíritu, riqueza que facilita el paseo y la conversación, riqueza también derivada de la actividad empresarial de pequeños emprendedores (sabéis que en italiano empresario se dice emprendetori); riqueza en fin no transformada en edificaciones o zonas de disfrute restringido a instalados que permiten, y han permitido un enriquecimiento rápido; riqueza ahora guardada bajo colchones paradisíacos o en calcetines acorazados y de diseño, esperando tiempos de bonanza que ellos mismos proporcionarán.

Entre tanto seguimos peleando por mantener condiciones de vida razonables, garantizando la atención sanitaria, proporcionado la educación que nos haga más iguales. También peleando, democráticamente, por el agua.

¡Y hay quien le llama cobarde!

miércoles, 23 de febrero de 2011

...unas rosas rojas.

"Estarían bien unas rosas rojas" dijo, sin más explicaciones. Comprendí de inmediato que entre tanto clavel, centros y ramos con bonitas y menos clásicas flores, esas rosas representarían el hilo que recorre y trenza con otros hilos la historia de lucha por la igualdad y la libertad que pasa de generación en generación.

Me alegró que, entre tantos elementos que pudieran estar presentes en el entorno del fin de la vida, junto con la evidencia de la pena sobresaliera el pensamiento, la ideología.

Puede parecer injusto que pongamos más atención en unas personas más que en otras, cuando las segundas son las que nos atienden más, más nos cuidan, más bregan con nosotros. Quizá sea porque el corazón tiene razones que la razón no comprende (¿será esto transliteración?) y los primeros recuerdos de la relación entre abuelos y nietos marcan para siempre una diferencia. Un beso para todas las "segundas" personas


Compramos las rosas rojas y se unieron a la tierra, de una en una, por distintas manos, seguro que con pensamientos distintos, pero todos ellos buenos, emocionados y emocionantes.

Toda vida es poliédrica, con múltiples facetas; yo me quedo con el pundonor, con la lucha por valerse por uno mismo, sin abandonarse, hasta que el cuerpo no pudo más.

domingo, 20 de febrero de 2011

El ejemplo manchego

Hace unos días alguien antetitulaba con el título que escojo hoy una referencia un tanto crítica al desarrollo de la universidad en Castilla-La Mancha, distinguiéndolo de otros crecimientos efectuados en otros territorios que parecen tener patente de turco. Hoy, el día después de la fulgurante presencia de quien pretende gobernarnos (no sé si este verbo define bien lo que pretende), hoy más que nunca conviene saber qué ocurre en esta tierra. Por eso traslado aquí un texto, con más datos de los habitual, que explica parte de lo que se ha hecho en Castilla-La Mancha, y por quien.

La creación de la Universidad de Castilla-La Mancha y de una amplia red de Residencias Universitarias, financiadas y subvencionadas por los presupuestos regionales, ha permitido que cerca de 30.000 jóvenes de la región ocupen las aulas universitarias cada año. En esta Comunidad Autónoma se creó la universidad regional en 1985, en ese momento estudiaban en esta tierra poco más de 5.000 personas. Las administraciones locales, lideradas por la administración autonómica, trabajan pues para mejorar la formación de los ciudadanos y también para posibilitar que la existencia de centros universitarios y el personal docente e investigador presente en ellos haga posible el desarrollo de centros de investigación, centros tecnológicos y empresas que necesitan una presencia cercana de la universidad, o que surgen de ella misma.

Y se nota en todo. En 1985, año de creación de la universidad, el gasto en investigación y desarrollo, según el Instituto Nacional de Estadística, representaba el 0,1% del producto interior bruto. La última cifra oficial, de 2009, lo sitúa en el 0,68; valor bajo respecto al nacional pero que significa una evolución extraordinaria. Desde 2004 a 2009 la tendencia de crecimiento es superior a la española, que no ha sido poco importante, y en los años 2007 y 2008 la tasa de crecimiento de la inversión en I+D en Castilla-La Mancha triplicó y duplicó, respectivamente, la nacional. Aquí, como también indica el informe “La Universidad en cifras” de la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas, el papel de la universidad es muy importante, situándose por encima de la media nacional en varios indicadores, entre ellos los fondos por investigador obtenidos en concurrencia competitiva.

Esto en Castilla-La Mancha lo estamos consiguiendo con un esfuerzo considerable. El informe citado permite comprobar cómo esta comunidad autónoma, en relación a su renta per cápita, es la primera en España en financiación por estudiante y la cuarta, tras País Vasco, Navarra y Cantabria, en cifras absolutas.

Además, y en cómputo región, con la salvedad de que las estadísticas no recogen los alumnos matriculados en los centros de Guadalajara en los datos de la comunidad autónoma, en Castilla-La Mancha en el curso 2008-09 el 90,86% de los alumnos provienen de la región. La media española es 87,41%. Las comunidades autónomas: Andalucía, Asturias, Islas Baleares, Canarias, Cataluña, Comunidad Valenciana, Extremadura y Galicia superan esta media nacional, y de ellas Asturias, Canarias, Cataluña, Extremadura y Galicia superan el porcentaje de Castilla-La Mancha. Es interesante señalar que desde el curso que comenzó el año 2000 al curso que lo hizo en 2008 en Castilla-La Mancha el número de alumnos procedentes de fuera de la comunidad autónoma creció en 4,65 puntos porcentuales mientras que este descenso en cómputo nacional fue del 3,79%. Estos datos muestran un comportamiento de la demanda estudiantil en Castilla-La Mancha homogéneo con el sistema nacional y una suave tendencia, ligeramente superior a la media nacional, de atracción de estudiantes de otras comunidades autónomas.

Valorar el resultado de la inversión en universidad, no sin ignorar la consideración de la necesidad de la eficiencia en el gasto público, implica desarrollar un polinomio en el que sumen, al menos, formación, investigación, fijación de la población, retención y atracción de talento y desarrollo económico inducido. Considerando todas estas variables, Castilla-La Mancha ha trabajado mucho y bien en universidad. La apuesta estratégica que supuso la creación de la universidad allá por 1985, con una intensa dedicación del primer gobierno autonómico de Castilla-La Mancha y en él del actual presidente Barreda, está dando frutos excelentes, ejemplificando del mejor modo posible la recomendación quijotesca de “hacer de la necesidad, virtud”.


Nadie piense que esto no tiene marcha atrás, depende de quien esté al cargo.

viernes, 18 de febrero de 2011

riesgo de morosidad

Veo en el blog de un amigo que hace ya 4 semanas que no escribo. También que otro a los que sigue lleva 2 meses. Visto que existe la posibilidad de saltar a otra escala de morosos de la escritura, me animo.

No he escrito aquí pero he escrito en otros sitios, y he pensado, y he hablado y escuchado. He escrito del extraordinario esfuerzo inversor de Castilla La Mancha en universidad y ciencia, de como en 25 años se ha pasado de 5000 alumnos/año a casi 30.000, de redondear al 0,1% la cifra que mide la inversión en investigación a poder redondearla al 0,7%, y de que este esfuerzo tiene su liderazgo.

He pensado en que estamos en tiempos en que es necesario explicar evidencias, en que hay quien juega a salvar la ropa sin ni siquiera nadar, en quien si pudiera jugar con tres barajas lo haría aunque ya juegue con dos, y en que esta tormenta hay quien juega claro, limpio y transparente, y quien nada aunque procure no perder ojo a la ropa y quien no se cansa, o no lo demuestra, en hacer pedagogía aún sobre cosas evidentes.

He hablado de programas de gobierno, de nuevas iniciativas, nuevas empresas, para dentro de pocos meses, de mi incapacidad para comprender la frialdad, no sé si también el desprecio, con que algun@s amigos nos tratan como región; también de divulgación científica, de nuevos títulos, de cómo se crea una necesidad y se pretende ganar dinero con ella. A veces he hablado entre manteles, o ante micrófonos, o perfectamente situados, cada uno en su lado, en mesas de trabajo.

He escuchado nuevas ideas, propuestas, de todo, desde el qué hay de lo mío hasta las que surgen del entusiasmo y la confianza; he sentido al emoción en las palabras de quien recuerda un pasado de 100 años de libertad (o de camino para ella); he escuchado sufrimientos de personas cercanas y queridas y he percibido cómo sentimientos encontrados luchan y no sabemos el veredicto.

Y todo esto con alguna cena, pasión en las gradas, el mediterráneo en Barcelona, sintiendo el "tot el camp" (corregido tras la precisón de un culé), y con todo lo cotidiano para equilibrar. O sea, viviendo.