Ayer, aprovechando el anticipo de primavera que hoy echo de menos, fuimos a ver agua.
Peñarroya (Argamasilla + La Solana)y Ruidera. ¡qué maravilla! y ¡qué riqueza! (hay fotos) Es maravilloso que en la Mancha central, en la cuenca del Guadiana, se concentre esa cantidad de agua rodeada de tierras de labor, -¡la Mancha húmeda ha sido siempre! me decía mi amigo, buen conocedor del terreno- Y también cuanta riqueza natural, riqueza para la vista, para el espíritu, riqueza que facilita el paseo y la conversación, riqueza también derivada de la actividad empresarial de pequeños emprendedores (sabéis que en italiano empresario se dice emprendetori); riqueza en fin no transformada en edificaciones o zonas de disfrute restringido a instalados que permiten, y han permitido un enriquecimiento rápido; riqueza ahora guardada bajo colchones paradisíacos o en calcetines acorazados y de diseño, esperando tiempos de bonanza que ellos mismos proporcionarán.
Entre tanto seguimos peleando por mantener condiciones de vida razonables, garantizando la atención sanitaria, proporcionado la educación que nos haga más iguales. También peleando, democráticamente, por el agua.
¡Y hay quien le llama cobarde!
Quien le llama cobarde es lo más indigno y amoral que pisa nuestras hermosas tierras manchegas
ResponderEliminarAcabo de ver el vídeo del otro día en el Congreso y he sentido vergüenza ajena.
ResponderEliminarLa verdad que nuestra tierra es hermosa. Cuánta razón llevas.
Abrazos