Fotografía: Miguel Ángel Hervás

Fotografía: Miguel Ángel Hervás

miércoles, 31 de marzo de 2010

transportín

¡qué agradable es conversar con los amigos de los buenos recuerdos de los 60!

Un 1500 con transportín. ¿El niño?, en el transportín; eso sí, sin cinturón, ni el niño, ni la madre, ni el hermano, ni el padre, ni el taxista. No había cinturones en los coches. Bueno, no sé si todo el mundo sabe lo que es un transportín. Había un modelo de 1500, de Seat 1500, el taxi por antonomasia en Madrid, que permitía desplegar un asiento pequeñito, el transportín, desde el respaldo de los asientos de delante hacia los asientos de detrás; tenía este modelo un poco más de espacio en la parte trasera lo que permitía admitir al menos un viajero más de los cuatro autorizados. Los niños, podéis imaginar, deseando ir en el tranportín. Lujo sobre lujo, ¡¡taxi y tranportín!!; pero sólo es ocasiones muy muy muy especiales, lo normal, el tranvía.

El 37, Atocha-Usera. Calle Tortosa. Horarios variados y variables. Niños dormidos en brazos y esperas largas. No había GPSs en los vehículos ni pantallas informadoras del tiempo de espera. Entonces, una cantinela conocida ¡a peseta, Usera!¡a peseta, Usera!...la camioneta; un autobús decrépito, pequeño, sin límite conocido de capacidad, ¡a peseta!, mitad de precio. Todo pirata, ¡pero sale ya! Los niños no pagan ¿no?; no ,no, pero vamos que nos vamos. Todo rápido por si vienen los municipales.

Ahora a esperar al sereno; ¡sereeenoooo!, ¡vaaaa! A ver si llega este hombre que se despiertan los chicos, ¿tienes una peseta para darle? ¡No teníamos llave del portal! Se cerraban los portales a las diez y el sereno, con funciones parapoliciales, te abría, por una propina, si llegabas después.

El tranvía llegaba allí donde no lo hacía el metro. Mucho tiempo pasó hasta que el metro cruzó el río. Mientras tranvía y metro para visitar a las tías o para ir a ver la cabalgata de reyes. Estación de Sol, el andén lleno a rebosar, ¡miedo! a caer, a las apreturas, ¡a perderte!...superado; ahora el tranvía, lleno también, apreturas, frenazo, desplazamiento general hacia adelante, superamos la posición del cobrador, ¡tía, tía que no hemos pagado!¡anda, anda, para pagar va el tranvía!
¡Vaya tarde! Los reyes existen, pero los padres ayudan, y encima ¡nos colamos en el tranvía! -fin de ciclo-

Salir del barrio era infrecuente, ya fuera en taxi, tranvía o camioneta. Pero hoy me acuerdo, aunque hace unos días no lo hice, de las visitas andando a Orcasitas con mi padre, cruzando trigales verdes, pelando espigas de trigo para comer unos granos tiernos y para ocupar el tiempo.
¡¡Me alegra superar ya la docena de recuerdos del corto tiempo con mi padre!!

No hay comentarios:

Publicar un comentario