Me invitaron a la presentación de un libro, el sexto de una colección, trabajado por profesores del instituto al que fueron mis hijos. Entre los capítulos del libro uno dedicado a estudiar el romance de la loba parda y pude con él tener la ocasión de volcer a recordar a mi padre. Él se lo sabía y nos lo recitaba y sentíamos el miedo a la loba vieja patituerta, vieja y cana; y a ser la oveja que tenían reservada los amos para el domingo de pascua, y también el cansancio y la velocidad de los perra trujillana y, finalmente, el triunfo de los buenos, la rendición de la loba y su destino fatal. Un recuerdo más a esta lista intermitente.
El libro hablaba de mayos, de los molinos del Guadiana, de la fuente agria de Puertollano; todos ellos reprodujerosn recuerdos e imágenes en mi memoria, de la fiesta, del río con agua esta primavera, del sabor a clavo de un agua metálica. Ya sabéis del valor de la lectura y su efecto en nuestros sentimientos.
Pero además hubo en la presentación la participación de una rondalla que cantaba, entre muchas otras cosas, mayos y, como es habitual en estos cantos que sirven también para rondar, se incorporaron estrofas finales en las que incorporaron a los miembros de la mesa. Mezcla de pudor y divertimento la comparación con el clavel, lo peor, la compañera en el canto, la tecnología; pero muy agradecido.
Me atreví a sumar de forma oral una breve contribución al estudio etnográfico, subtítulo del libro, recordando algunos hechos de una semana santa en, claro está, Balbacil. Lavatorio de pies al que fuimos, gracias al estropajo, con los pies más relucientes que una patena; quema del Judas, visita y oraciones al monumento y 33 credos sin volver la cabeza para ganar (?) alguna indulgencia sobre pecados no cometidos.
Un juego de recuerdos muy agradables en el marco de unos días muy complicados.
Fotografía: Miguel Ángel Hervás
Fotografía: Miguel Ángel Hervás
miércoles, 19 de mayo de 2010
sábado, 15 de mayo de 2010
¿gacelas del Serengueti?
¿Es en un oscuro, aunque bien alfombrado, despacho o en una paradisíaca playa, a pie de yate, donde la familia Mercado decide que Europa no puede seguir así? que no puede seguir siendo un mal ejemplo, que no puede seguir siendo referncia del bienestar, que no puede garantizar salarios mínimos, que no puede garantizar sanidad para todos, que no puede ser que todos los niños se escolaricen, que no puede..., ¡¡que no puede seeeer!! Y además, fíjate, hay estados en los que hay un plan sistemático de subida de pensiones, de subida de salarios mínimos, de extensión y mejora de la sanidad y la educación públicas, que además quiere hacer que sus infraestructuras y su ciencia rompan con los atrasos de tiempos de ignorancia y aislamiento.
¡A por ellos!, debe ser la conclusión de esa selecta reunión de los Mercado, y se lanzan como esas familias de leones contra las manadas de gacelas, intentando cazar a las más débiles o accesibles. Pero, ¿somos gacelas o tenemos defensa?
¡¡Tenemos defensa!! pero hay condiciones: hay que sumar todos, los que pueden más y los que pueden menos, hay que demostrar que podemos sufrir pero que sabemos que lo que tenemos es referencia de bienestar, trabajosamente conseguido, con el esfuerzo, el sacrificio y la vida de muchos. Por ellos y por el futuro, vamos a desplegar inteligencia solidaridad. ¡Ah, y no dejemos gacelas en la intemperie!
¡A por ellos!, debe ser la conclusión de esa selecta reunión de los Mercado, y se lanzan como esas familias de leones contra las manadas de gacelas, intentando cazar a las más débiles o accesibles. Pero, ¿somos gacelas o tenemos defensa?
¡¡Tenemos defensa!! pero hay condiciones: hay que sumar todos, los que pueden más y los que pueden menos, hay que demostrar que podemos sufrir pero que sabemos que lo que tenemos es referencia de bienestar, trabajosamente conseguido, con el esfuerzo, el sacrificio y la vida de muchos. Por ellos y por el futuro, vamos a desplegar inteligencia solidaridad. ¡Ah, y no dejemos gacelas en la intemperie!
domingo, 9 de mayo de 2010
jarrones chinos
..."Sólo quiero transmitir a los demás la experiencia que adquirí, porque los pobres no tienen acceso a los gobernantes, los pobres no van a los cócteles, claro, y eso que no hay político que gane una elección hablando mal de ellos, puede denostar a los banqueros, a los grandes empresarios, pero a los pobres... de ninguna manera, en campaña electoral un pobre es la cosa más extraordinaria del mundo. Eso sí, una vez que el candidato gana la votación termina su mandato sin reunirse con un pobre ni una sóla vez, sólo sabe que existen por lo que lee en los periódicos, no hay interacción, no hay vínculo"
"Lo que creo es que se ha perdido autoridad política, es decir, que el poder político defienda los intereses generales frente a los intereses sectoriales parciales. Ha habido una decadencia de la autoritas, de la autoridad para ejercer la defensa de los intereses generales..."
Empiezo hoy la colección de jarrones chinos con dos ejemplares que seguro que se repetirán: Lula y Felipe.
Ya sabéis que este tipo de jarrones a veces no son bonitos pero llevan mucho trabajo dentro, mucha sabiduría acumulada y son capaces de expresar, con la claridad que permite la distancia a la inmediatez del gobierno, verdades como puños.
"Lo que creo es que se ha perdido autoridad política, es decir, que el poder político defienda los intereses generales frente a los intereses sectoriales parciales. Ha habido una decadencia de la autoritas, de la autoridad para ejercer la defensa de los intereses generales..."
Empiezo hoy la colección de jarrones chinos con dos ejemplares que seguro que se repetirán: Lula y Felipe.
Ya sabéis que este tipo de jarrones a veces no son bonitos pero llevan mucho trabajo dentro, mucha sabiduría acumulada y son capaces de expresar, con la claridad que permite la distancia a la inmediatez del gobierno, verdades como puños.
jueves, 6 de mayo de 2010
pasó abril
Ha pasado abril y ya es tiempo de retomar el escribir.
No es que no se pueda escribir en abril, es que se me ha volado.
Ha sido un mes intenso, con debate público muy intenso -agua, Garzón, la falange, Grecia,...-, tiempo de organizar planes de escapadas, de análisis/debate con los amigos no ajeno al enfado precisamente porque son amigos, de revisión presupuestaria, en fin la vida intensa; también algún paseo para repasar las jaras, las margaritas, las Tablas (tienen carteles que hablan del río Gigüela), las cigüeñas, las garcetas, los terneros y sus madres de ubres inmensas y sin descanso, también muy intenso pero placentero.
¡Ay, el agua! que hace evidentes las prioridades de algunas personas.
¡Ay, Garzón! cuantos enemigos tienes y cómo buscan el hueco para perseguirte
¡Ay, la falange! qué antigüedad
¡Ay, Grecia! resiste que no estás sóla
Sólo con amigos se puede jugar al póker y debatir de política; en el primer caso sabes que podrán ganarte algo pero no demasiado, en el segundo podrás no estar de acuerdo pero les quieres.
Pero lo mejor de abril, ¿o era ya mayo? es el paseo por el Bañuelos para recordar la naturaleza y poder hablar de todo esto con mi compañera de los últimos 38 años la próxima semana.
No es que no se pueda escribir en abril, es que se me ha volado.
Ha sido un mes intenso, con debate público muy intenso -agua, Garzón, la falange, Grecia,...-, tiempo de organizar planes de escapadas, de análisis/debate con los amigos no ajeno al enfado precisamente porque son amigos, de revisión presupuestaria, en fin la vida intensa; también algún paseo para repasar las jaras, las margaritas, las Tablas (tienen carteles que hablan del río Gigüela), las cigüeñas, las garcetas, los terneros y sus madres de ubres inmensas y sin descanso, también muy intenso pero placentero.
¡Ay, el agua! que hace evidentes las prioridades de algunas personas.
¡Ay, Garzón! cuantos enemigos tienes y cómo buscan el hueco para perseguirte
¡Ay, la falange! qué antigüedad
¡Ay, Grecia! resiste que no estás sóla
Sólo con amigos se puede jugar al póker y debatir de política; en el primer caso sabes que podrán ganarte algo pero no demasiado, en el segundo podrás no estar de acuerdo pero les quieres.
Pero lo mejor de abril, ¿o era ya mayo? es el paseo por el Bañuelos para recordar la naturaleza y poder hablar de todo esto con mi compañera de los últimos 38 años la próxima semana.
miércoles, 31 de marzo de 2010
transportín
¡qué agradable es conversar con los amigos de los buenos recuerdos de los 60!
Un 1500 con transportín. ¿El niño?, en el transportín; eso sí, sin cinturón, ni el niño, ni la madre, ni el hermano, ni el padre, ni el taxista. No había cinturones en los coches. Bueno, no sé si todo el mundo sabe lo que es un transportín. Había un modelo de 1500, de Seat 1500, el taxi por antonomasia en Madrid, que permitía desplegar un asiento pequeñito, el transportín, desde el respaldo de los asientos de delante hacia los asientos de detrás; tenía este modelo un poco más de espacio en la parte trasera lo que permitía admitir al menos un viajero más de los cuatro autorizados. Los niños, podéis imaginar, deseando ir en el tranportín. Lujo sobre lujo, ¡¡taxi y tranportín!!; pero sólo es ocasiones muy muy muy especiales, lo normal, el tranvía.
El 37, Atocha-Usera. Calle Tortosa. Horarios variados y variables. Niños dormidos en brazos y esperas largas. No había GPSs en los vehículos ni pantallas informadoras del tiempo de espera. Entonces, una cantinela conocida ¡a peseta, Usera!¡a peseta, Usera!...la camioneta; un autobús decrépito, pequeño, sin límite conocido de capacidad, ¡a peseta!, mitad de precio. Todo pirata, ¡pero sale ya! Los niños no pagan ¿no?; no ,no, pero vamos que nos vamos. Todo rápido por si vienen los municipales.
Ahora a esperar al sereno; ¡sereeenoooo!, ¡vaaaa! A ver si llega este hombre que se despiertan los chicos, ¿tienes una peseta para darle? ¡No teníamos llave del portal! Se cerraban los portales a las diez y el sereno, con funciones parapoliciales, te abría, por una propina, si llegabas después.
El tranvía llegaba allí donde no lo hacía el metro. Mucho tiempo pasó hasta que el metro cruzó el río. Mientras tranvía y metro para visitar a las tías o para ir a ver la cabalgata de reyes. Estación de Sol, el andén lleno a rebosar, ¡miedo! a caer, a las apreturas, ¡a perderte!...superado; ahora el tranvía, lleno también, apreturas, frenazo, desplazamiento general hacia adelante, superamos la posición del cobrador, ¡tía, tía que no hemos pagado!¡anda, anda, para pagar va el tranvía!
¡Vaya tarde! Los reyes existen, pero los padres ayudan, y encima ¡nos colamos en el tranvía! -fin de ciclo-
Salir del barrio era infrecuente, ya fuera en taxi, tranvía o camioneta. Pero hoy me acuerdo, aunque hace unos días no lo hice, de las visitas andando a Orcasitas con mi padre, cruzando trigales verdes, pelando espigas de trigo para comer unos granos tiernos y para ocupar el tiempo.
¡¡Me alegra superar ya la docena de recuerdos del corto tiempo con mi padre!!
Un 1500 con transportín. ¿El niño?, en el transportín; eso sí, sin cinturón, ni el niño, ni la madre, ni el hermano, ni el padre, ni el taxista. No había cinturones en los coches. Bueno, no sé si todo el mundo sabe lo que es un transportín. Había un modelo de 1500, de Seat 1500, el taxi por antonomasia en Madrid, que permitía desplegar un asiento pequeñito, el transportín, desde el respaldo de los asientos de delante hacia los asientos de detrás; tenía este modelo un poco más de espacio en la parte trasera lo que permitía admitir al menos un viajero más de los cuatro autorizados. Los niños, podéis imaginar, deseando ir en el tranportín. Lujo sobre lujo, ¡¡taxi y tranportín!!; pero sólo es ocasiones muy muy muy especiales, lo normal, el tranvía.
El 37, Atocha-Usera. Calle Tortosa. Horarios variados y variables. Niños dormidos en brazos y esperas largas. No había GPSs en los vehículos ni pantallas informadoras del tiempo de espera. Entonces, una cantinela conocida ¡a peseta, Usera!¡a peseta, Usera!...la camioneta; un autobús decrépito, pequeño, sin límite conocido de capacidad, ¡a peseta!, mitad de precio. Todo pirata, ¡pero sale ya! Los niños no pagan ¿no?; no ,no, pero vamos que nos vamos. Todo rápido por si vienen los municipales.
Ahora a esperar al sereno; ¡sereeenoooo!, ¡vaaaa! A ver si llega este hombre que se despiertan los chicos, ¿tienes una peseta para darle? ¡No teníamos llave del portal! Se cerraban los portales a las diez y el sereno, con funciones parapoliciales, te abría, por una propina, si llegabas después.
El tranvía llegaba allí donde no lo hacía el metro. Mucho tiempo pasó hasta que el metro cruzó el río. Mientras tranvía y metro para visitar a las tías o para ir a ver la cabalgata de reyes. Estación de Sol, el andén lleno a rebosar, ¡miedo! a caer, a las apreturas, ¡a perderte!...superado; ahora el tranvía, lleno también, apreturas, frenazo, desplazamiento general hacia adelante, superamos la posición del cobrador, ¡tía, tía que no hemos pagado!¡anda, anda, para pagar va el tranvía!
¡Vaya tarde! Los reyes existen, pero los padres ayudan, y encima ¡nos colamos en el tranvía! -fin de ciclo-
Salir del barrio era infrecuente, ya fuera en taxi, tranvía o camioneta. Pero hoy me acuerdo, aunque hace unos días no lo hice, de las visitas andando a Orcasitas con mi padre, cruzando trigales verdes, pelando espigas de trigo para comer unos granos tiernos y para ocupar el tiempo.
¡¡Me alegra superar ya la docena de recuerdos del corto tiempo con mi padre!!
miércoles, 10 de marzo de 2010
rosa, rosae
Ayer recordaban las amigas cuando aprendíamos las comarcas -La Lora en Burgos- hace unos pocos años. Algunas comarcas perduran en lo cotidiano, La Mancha y la Alcarria -con sus conexiones y desconexiones-, El Ampurdán -por la nieve-, La Vera -por el azafrán-, La Plana -por la saga- ¡cuántos olvidos también! También repetíamos los ríos y sus afluentes por la derecha y por la izquierda, el Záncara y el Cigüela -con perdón pero así nos lo enseñaban en Madrid-, Los Noguera, Pallaresa y Ribagorzana. ¡Cuántas megas ocupadas en la memoria! ¡Hay quien aún se sabe, ¡en orden! -no hay otra manera-, los hijos de Jacob; yo sólo recuerdo el binomio Dan-Neftalí. De la lista de los reyes godos no recuerdo más que Recaredo, y no conozco a nadie que se la sepa.
Saberes de otro tiempo, ¿saberes?. Hay quien los añora; no sé si los saberes o el momento. Tiempos difíciles, matizados por la mirada inocente/ignorante de un niño, y cuya dificultad ahora podemos calibrar someramente. Tiempos de pantalón corto aun en invierno, cocina de carbón, patucos y bolsa de agua para acostarse, cama compartida espalda con espalda para ajustar el embozo. Estudio 1, el teatro en televisión, pero antes películas vistas a través de los cristales de la puerta del bar en las primeras teles del barrio. "Los vecinos de arriba tienen tele" pero no tenemos mucha relación; no obstante recuerdo una tarde con más chavales del bloque bajo la mesa del comedor viendo ¿Rintintín?
Tiempos de colegio con muchos profesores de recuerdo variado. Don Demetrio enseñaba ciencias naturales, y preguntaba a los alumnos que veía despistados o comiendo el bocadillo antes del recreo; recreos con botellines de leche ¿americana? regalada. El padre José al que le gustaba explicar muy muy cerca cómo se resolvían los problemas de matemáticas. Don José María Lana Díaz, "el poeta", ¡difícil vida de un hombre sensible, poeta, creo que homosexual, culto, enseñando latín, en un barrio del sur de Madrid! que daba unos capones tremendos cuando te confundías en las traducciones. El padre Rafa que arbitraba los partidillos de fútbol de los chicos. ¡Y los ejercicios espirituales! ¿no es una barbaridad que con doce o trece años te sometieran a niveles de agobio, de responsabilidad, de culpabilidad, de miedos, tan intensos? ¿o era captación en río revuelto?
Salimos adelante, ¿conocéis el tema de Labordeta, rosa rosae?, quizá con cicatrices, limitaciones y recursos que ahora los jóvenes no experimentan; o no sabemos si experimentan o experimentan algo parecido. Quizá lo reflejen en cuanto pasen unos años.
¡qué agradable es conversar con los amigos de los buenos recuerdos de los 60!
Saberes de otro tiempo, ¿saberes?. Hay quien los añora; no sé si los saberes o el momento. Tiempos difíciles, matizados por la mirada inocente/ignorante de un niño, y cuya dificultad ahora podemos calibrar someramente. Tiempos de pantalón corto aun en invierno, cocina de carbón, patucos y bolsa de agua para acostarse, cama compartida espalda con espalda para ajustar el embozo. Estudio 1, el teatro en televisión, pero antes películas vistas a través de los cristales de la puerta del bar en las primeras teles del barrio. "Los vecinos de arriba tienen tele" pero no tenemos mucha relación; no obstante recuerdo una tarde con más chavales del bloque bajo la mesa del comedor viendo ¿Rintintín?
Tiempos de colegio con muchos profesores de recuerdo variado. Don Demetrio enseñaba ciencias naturales, y preguntaba a los alumnos que veía despistados o comiendo el bocadillo antes del recreo; recreos con botellines de leche ¿americana? regalada. El padre José al que le gustaba explicar muy muy cerca cómo se resolvían los problemas de matemáticas. Don José María Lana Díaz, "el poeta", ¡difícil vida de un hombre sensible, poeta, creo que homosexual, culto, enseñando latín, en un barrio del sur de Madrid! que daba unos capones tremendos cuando te confundías en las traducciones. El padre Rafa que arbitraba los partidillos de fútbol de los chicos. ¡Y los ejercicios espirituales! ¿no es una barbaridad que con doce o trece años te sometieran a niveles de agobio, de responsabilidad, de culpabilidad, de miedos, tan intensos? ¿o era captación en río revuelto?
Salimos adelante, ¿conocéis el tema de Labordeta, rosa rosae?, quizá con cicatrices, limitaciones y recursos que ahora los jóvenes no experimentan; o no sabemos si experimentan o experimentan algo parecido. Quizá lo reflejen en cuanto pasen unos años.
¡qué agradable es conversar con los amigos de los buenos recuerdos de los 60!
viernes, 26 de febrero de 2010
to pave
Hace unas semanas aprendí el significado del verbo to pave. Al tiempo comprobé cómo han cambiado, para bien, las nuevas generaciones de investigadores. Y me vino a la mente una de los más ilustrativos momentos del carácter y de la concepción de la vida de José Elguero.
Fue el inicio de su intervención como doctor honoris causa en la universidad de Castilla-La Mancha. Relató como en el pie de una montaña del Pirineo hay una inscripción en lengua vasca que se traduce como "el eslabón no es lo importante, lo importante es la cadena" -hay foto-
Las cadenas hay que hacerlas, hay que trabajarlas, tienen contacto, aunque sólo con dos eslabones, pero es bueno saber que vienen de antes y van más allá. Uno forma parte de varias cadenas, aunque nunca somos el primer eslabón de ninguna. Hay eslabones grandes -y generosos- que permiten enganchar muchos otros.
En las cadenas hay que querer estar, pero puedo asegurar que es confortable y gratificante. Confortable saberse unido en el desarrollo científico a muchos desde hace mucho tiempo. Gratificante ver cómo brillan los nuevos eslabones.
En las cadenas hay eslabones grandes y pequeños, brillantes y mates, conexión para otras cadenas o sólo -que no es poco- continuidad, pero vistos en conjunto puede identificarse una red que se extiende y se amplia con el paso del tiempo. Esas redes viene durante mucho tiempo facilitando las condiciones de vida de las personas.
Pave tiene que ver claramente con pavés, con pavimento, y to pave con pavimentar y también con adoquinar, con enlosar, con enladrillar, con allanar -nos vamos acercando- y, figuradamente, con facilitar.
No hay cadenas si no facilitamos que las haya.
proximidad, atención, voluntad, enseñanza
Fue el inicio de su intervención como doctor honoris causa en la universidad de Castilla-La Mancha. Relató como en el pie de una montaña del Pirineo hay una inscripción en lengua vasca que se traduce como "el eslabón no es lo importante, lo importante es la cadena" -hay foto-
Las cadenas hay que hacerlas, hay que trabajarlas, tienen contacto, aunque sólo con dos eslabones, pero es bueno saber que vienen de antes y van más allá. Uno forma parte de varias cadenas, aunque nunca somos el primer eslabón de ninguna. Hay eslabones grandes -y generosos- que permiten enganchar muchos otros.
En las cadenas hay que querer estar, pero puedo asegurar que es confortable y gratificante. Confortable saberse unido en el desarrollo científico a muchos desde hace mucho tiempo. Gratificante ver cómo brillan los nuevos eslabones.
En las cadenas hay eslabones grandes y pequeños, brillantes y mates, conexión para otras cadenas o sólo -que no es poco- continuidad, pero vistos en conjunto puede identificarse una red que se extiende y se amplia con el paso del tiempo. Esas redes viene durante mucho tiempo facilitando las condiciones de vida de las personas.
Pave tiene que ver claramente con pavés, con pavimento, y to pave con pavimentar y también con adoquinar, con enlosar, con enladrillar, con allanar -nos vamos acercando- y, figuradamente, con facilitar.
No hay cadenas si no facilitamos que las haya.
proximidad, atención, voluntad, enseñanza
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