En medio de un puente que no lo es, que no lo ha sido para muchos por la soberbia de algunos, quizá por la tentación -¿animada quizá?- de poner en jaque a un gobierno que experimenta muchas amenazas externas, digo que en medio de este ¿puente? decido volver a escribir sin un objetivo predefinido; ¡disculpad!
Un mes da para mucho. Para alegrías y risas, tengo más años y nos divertimos mucho en "los festejos", hicimos la previa entre el Sacre Coeur, el Marais, el Quartier Latin, La Tour y animados por los espléndidos bocatas de camembert y jambon que nos preparaban en el hotel. Para preocupaciones reales e imaginadas, que, aunque imaginadas, acaban siendo -durante algún tiempo- reales. El entorno que cambia, las estadísticas que nos vuelven a poner los pies en el suelo -quizá por querer salir del nido antes de tiempo-, de nuevo el "Sr. Mercado", anuncio de más recortes y, como decía, los que quieren controlar más de lo que les corresponde.
Y por medio, en lo local, GlobalSport, y en lo general, Wikileaks. ¡Vaya tela!
Que si son tiempos revueltos, que si nos cuentan lo que hay o sólo lo que interesa, ¿a quién?, que sepamos; en fin que vuelvo a recordar ese verso que estamos repitiendo demasiado en los últimos tiempos:
Junto al camino nunca digas no puedo más y aquí me quedo
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