Os decía que Carmelo no está bien y que le recordé unos versos que escribió cuando supo que la diabetes había hecho acto de presencia en nuestras vidas. No creo que se me olvide el hecho, para el texto no tengo memoria; por eso lo dejo escrito aquí -vete tu a saber donde queda escrito! Lo dejo escrito como homenaje, como recuerdo, con emoción, con cariño, y para que sintáis -ahora sí a través de un buen poeta- cómo es Balbacil.
Las vacaciones, a la vuelta de la esquina
Ahora, Ana, en Balbacil
Ese pueblo de la alta paramera
Estará la primavera
Vistiendo de flores el Carril
Será todo verdor la Soledad
Y croarán las ranas en la charca,
Y la tarde, transparente y zarca,
Llenará los campos de júbilo y paz.
Ahí están las lomas y los cerros,
Tardíamente verdecidos,
Y el viento nos trae a los oidos
Un sonar descompasado de cencerros.
¿Recuerdas Ana el pueblo en el verano,
Cuando el sol juega a esconderse en las esquinas,
Entre hierbas silvestres y entre ruinas?
¿Verdad que el pueblo es más alma y más humano?
¿que llega, poco a poco, al corazón
Y se adormece sosegado y quieto?I
No sé que talismán o qué amuleto
Tiene que nos llena de esperanza e ilusión..
Balbacil, Ana, te espera
Tendrás las bicicletas listas
Y, aunque, con polvo, muchas pistas
Para ensayar cada día una carrera.
Te esperamos para estas vacaciones
Que ya casi tocamos con la mano
La Soledad te espera este verano
Y la Plaza. Y la Puentecilla.
No las decepciones.
Carmelo
Zaragoza, 10-VI-1998
Gracias. Un abrazo
Que puedo decir... cada vez que lo leo, tengo un nudo en la garganta...
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